¿Y si no me gustan las vacaciones?

no me gustan las vacaciones

¿Y si no me gustan las vacaciones?

Seguro que habrás oído y repetido muchas veces esta conversación: “¿Cómo te han ido las vacaciones? Muy bien, las vacaciones siempre van bien!» Relacionamos las vacaciones con estar bien. Pero las vacaciones no siempre son sinónimo de estar bien y de disfrutarlas. Hay a quienes no les gustan las vacaciones e incluso las odian, ¿a ti te ha pasado? 

No siempre irnos de vacaciones quiere decir placer y disfrute. Las tan deseadas para algunos, son las gran temidas para otros. Para una parte de la población, irse de vacaciones es sinónimo de estar mal y de más estrés.

Pero, ¿por qué ocurre esto?

Imagínate que tienes muchos problemas personales, o solo uno pero que te preocupa a gran escala, y para ti el trabajo es un refugio de todos los conflictos, es un espacio dónde tu vida coge otra perspectiva y te puedes centrar en otras cosas menos generadoras de estrés para ti, más controlables. ¿Qué pasa entonces cuando te vas de vacaciones?

Esto
implica dejar tu refugio y mirar de frente a tus problemas, algo que no todo el mundo quiere ni puede hacer. Problemas con la pareja, con tus hijos, familiares, estar mal económicamente, no tener amistades, encontrarse uno con su vida, ser consciente de que no te gusta o de que cambiarías muchas cosas, o que lo que te satisface es una mínima parte de esta. Incluso que aquello con lo que disfrutabas ya no te gusta ni te llena. Encontrarte con esta realidad puede ser muy duro, y si es algo que sólo te pasa estando de vacaciones, puede ser que haga que las dejes de disfrutar y las empieces a temer. Volver a las vacaciones significa volver a darte cuenta de todo esto, algo nada agradable.

Y a todo esto le sumamos que estamos en un período que se supone que es para disfrutar, que para la gran mayoría las vacaciones parecen ser un oasis ansiado durante todo el año. Fotos idílicas, vacaciones de ensueño, fiestas al anochecer, noches de verano… Las redes sociales se llenan de vidas perfectas que hacen que para los que no les gustan,  todavía sea más frustrante y duro. ¿Qué pasa cuanto tus vacaciones no son tan idílicas como las pintan todos? La sensación de frustración aumenta mucho, muchísimo. La sociedad nos crea muchas expectativas ante una vacaciones que no todo el mundo se puede permitir.

A mí me pasa, ¿qué hago?

Si esto te pasa o te ha pasado, igual es un aviso de que hay que cambiar algo en tu vida. Que realmente esta, tal como está ahora, no te satisface, y esto ya es un motivo para pararse a pensar y mirar realmente que es lo que te está generando estas emociones. El trabajo será un parche para estas sensaciones, una tirita que hará que vayas tirando. ¿Pero el trabajo realmente tiene que ser un refugio? ¿O más bien tiene que ser un medio para seguir disfrutando de tu vida?

Estas vacaciones desconecta, relájate, toma tu tiempo, y analiza: ¿Estoy viviendo la vida que yo quiero vivir, o me gustaría cambiar algo? ¿Qué es esto que quiero cambiar? Busca objetivos fuera de tu vida laboral y empieza a tomar las riendas de ella. Puedes volver a disfrutar de tus vacaciones si cambias esto que no te satisface. Recuerda, que nuestro equipo te puede acompañar a ver qué es esto que falla si no lo encuentras por ti mism@.

Cristina Noya