Slow Sex, Mindful Sex y Tantra: nuevas prácticas para mejorar la sexualidad
Todo el mundo sabe que, a lo largo del tiempo, la sexualidad en la relación de pareja tiende a volverse más automática o rutinaria, lo cual puede generar desconexión e insatisfacción. Es por eso, que si las parejas quieren mantener una vida sexual activa y de calidad, se necesita tiempo, atención y cura. En este sentido, afortunadamente, han surgido nuevas prácticas que buscan mejorar la calidad de la experiencia sexual y emocional entre las parejas, como por ejemplo el Slow Sex (sexo lento), Mindful Sex (sexo consciente) y el Tantra. Estas prácticas, aunque diferentes en sus enfoques, comparten un elemento común: promover una conexión profunda, consciente y placiente, más allá del simple acto sexual. Este artículo explora en que consisten estas prácticas y como pueden beneficiar a las parejas.
¿Qué es Slow Sex?
El Slow Sex surge del movimiento Slow life, como contraposición al vertiginoso ritmo de vida que llevamos, con prisas, siempre buscando hacer más cosas, más rápido, mejor, con mucha autoexigencia… y a menudo esta perspectiva también se traslada a la vida sexual. Por lo tanto, busca el contrario, vivir el sexo desde una perspectiva más desacelerada, consciente y pausada.
En el contexto del sexo, tiene el objetivo de disfrutar de cada momento, cada toque y cada respiración, con el tiempo que esto requiere para integrarlo. Se trata de tomarse el tiempo para conectar, experimentar, y explorar el cuerpo de la pareja de una manera más profunda, que mejora la satisfacción sexual, la conexión emocional y la comunicación con la pareja y, además, promueve la empatía, la presencia y la atención mutua, que refuerza el vínculo afectivo de la pareja. Así pues, se trata de evitar la presión y las prisas para conseguir el orgasmo rápidamente. Disfrutar plenamente del sexo, en su conjunto y totalidad, no buscando solo un objetivo finalista. Cómo se suele decir, disfrutar de todo el trayecto, no solo el momento en que se llega al destino, la meta o a la cumbre.
¿Qué es Mindful Sex?
El Mindful Sex se basa en los principios del mindfulness o atención llena. Esta práctica implica estar totalmente presente en el momento, experimentando cada sensación, observando sin distracciones, juicios, expectativas, comparaciones, presiones, ya sean internas o externas, el cual permite vivir la experiencia con más libertad emocional y corporal.
El mindfulness es una técnica originaria de la meditación budista que se ha demostrado eficaz al reducir el estrés y mejorar la salud mental. Al aplicarlo al sexo, se busca conectar con el cuerpo y la mente de manera más profunda y no solo superficial, aumentando la conciencia de las emociones y sensaciones físicas que surgen durante la relación sexual. El mindful sex, con la práctica, hace que las personas se vuelvan más sensibles y receptivas a las señales del propio cuerpo y el de la parejo. De hecho, las personas que practican el Mindful Sex informan una mayor satisfacción sexual y una mejor conexión emocional con su pareja.
Además, esta práctica puede ser especialmente útil en la mejora de la función sexual, al reducir la ansiedad y los bloqueos emocionales relacionados con el rendimiento sexual, que sabemos que son el origen de muchas disfunciones sexuales, tanto en hombres (disfunción eréctil, eyaculación precoz etc.) como en mujeres (dificultad para conseguir el orgasmo etc.).
¿Qué es el Tantra?
El Tantra es una filosofía espiritual originaria de India que ha sido adoptada en el ámbito de la sexualidad en occidente. En el contexto del sexo, el Tantra va más allá del placer físico y búsqueda integrar la sexualidad en una experiencia espiritual y trascendental, poniendo un énfasis particular en la energía sexual. Se basa en la idea que el sexo es una herramienta de conexión con el otro y con un mismo. A través de varias técnicas de respiración, meditación y movimientos corporales, el Tantra enseña a las parejas a sincronizar sus energías sexuales y emocionales para conseguir una experiencia de intimidad más profunda y holística, la cual se experimenta como una forma de unión sagrada.
Beneficios para la relación en pareja
La integración de estas prácticas en la vida sexual de una pareja puede ofrecer múltiples beneficios, tanto en el plan físico como emocional:
- Mejora la conexión emocional y la intimidad: centrarse en la presencia y la conexión promueve una mayor intimidad emocional, fortaleciendo el vínculo afectivo de la
pareja. - Reduce la ansiedad vinculada a la sexualidad: con la mentalidad de observación y no juicio, enfocarse en el momento presente y disfrutar de la experiencia sin tener en cuenta “el resultado”, estas prácticas ayudan a reducir la presión, disminuyendo la ansiedad y favoreciendo una mayor satisfacción sexual.
- Aumenta la satisfacción sexual: El Slow Sex y lo Mindful Sex permiten que las parejas experimenten el placer de una manera más profunda y prolongada. Al tomar
el tiempo necesario para explorar el cuerpo y las emociones del otro, se pueden descubrir nuevas formas de placer y se puede incrementar la satisfacción sexual. - Desarrollar una sexualidad más conectada y espiritual: el Tantra, al integrar el sexo con la espiritualidad, ofrece una manera de ver el acto sexual como algo
más allá del físico, lo cual permite una conexión más profunda, no solo entre los cuerpos, sino entre las almas de la pareja.
Es importante remarcar que estas prácticas se podan realizar a término en pareja pero también individualmente, desacelerando la masturbación, la prisa y la rapidez para conseguir el orgasmo (que últimamente se ha visto muy influenciada por la utilización de juguetes sexuales).
Conclusión
Ahora que ya conoces la existencia de estas prácticas innovadoras, si las quieres poner en práctica y si lo necesitas, puedes consultarlo con un profesional de la salud sexual.

