Defusión cognitiva: una herramienta para relacionarte mejor con tus pensamientos

Defusión cognitiva: una herramienta para relacionarte mejor con tus pensamientos

A veces, los pensamientos negativos, o intrusivos, nos atrapan y sentimos que no podemos escapar de ellos. Nuestra mente puede convertirse en un torbellino de ideas y preocupaciones que generan angustia y malestar. Intentar luchar contra esos pensamientos suele ser agotado y, a menudo, no funciona. Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), la defusión cognitiva ofrece una forma diferente y más saludable de relacionarnos con nuestra mente.

La idea central es simple: lo que piensas no es un hecho, sino una interpretación subjetiva de la realidad. Y es que cuando estamos fusionados con nuestros pensamientos, los vivimos como verdades absolutas que nos limitan o incluso nos bloquean.

Esta defusión pretende que dejemos de pelear con los pensamientos y empecemos a observarlos con distancia. De esta manera aprenderemos a ver los pensamientos como ‘’ideas’’ de nuestro cerebro, a las que no tenemos porqué obedecer.

Primero identifica el pensamiento problemático. Es importante que cuando lo detectes no pelees en contra ni intentes eliminarlo. Recuerda que son ‘’ideas’’ que propone tu cerebro, pueden encajarte o no encajarte. Una vez hecho, toma distancia del pensamiento diciéndote “estoy teniendo el pensamiento de que…”, imagina el pensamiento como una nube que pasa por el cielo: aparece, transita hasta que desaparece.

Recuerda que los pensamientos no son órdenes, tu puedes decidir cómo actuar pese a ellos.

Si sientes que los pensamientos te atrapan, te generan ansiedad o condicionan tus decisiones, trabajar con un profesional puede ayudarte a recuperar esa distancia saludable y a reconectar con lo que realmente importa para ti. En nuestro centro podemos acompañarte paso a paso en este proceso, desde un enfoque respetuoso, seguro y basado en evidencia.